Emancipación

emancipación
Del lat. emancipatĭo, -ōnis).
1. f. Acción y efecto de emancipar o emanciparse.
/emancipar/
(Del lat. emancipāre).
1. tr. Libertar de la patria potestad, de la tutela o de la servidumbre. U. t. c. prnl.
2. prnl. Liberarse de cualquier clase de subordinación o dependencia.


La emancipación supone la liberación y la autonomía frente a la opresión. Si algún proceso encarna el concepto de emancipación es sin duda el que ha sufrido la condición de la mujer en occidente. El feminismo es el conjunto de ideas y acciones llevadas a cabo que han puesto a la mujer en el centro como sujeto de derechos, dignidad y conquistas sociales. La “querelle de femmes” al final de la edad media define a la mujer como ser capacitado para la realización de actividades reservadas en principio a los hombres. Christine de Pizan escribe en el siglo XV La ciudad de las Damas, posicionándose sobre la educación que debían recibir las niñas y que garantizaba el nuevo rol de las mujeres en la sociedad.

Con la abolición de la monarquía y el fin de los privilegios de la aristocracia en la Francia del siglo XVIII, las mujeres reclaman los mismos derechos políticos que los hombres, se organiza una ferviente actividad en torno a los clubs femeninos y aparecen multitud de iniciativas en pro de los derechos de la mujer. Olympe Gouges redacta la Declaración de los Derechos de la Mujer. Más tarde con la llegada de los jacobinos al poder se prohíben los clubs femeninos y las feministas son duramente perseguidas. En el Código Civil redactado en el período napoleónico, que es el que ha perdurado y sentado las bases durante dos siglos en Europa, se legisla a favor del padre y después del marido como figuras de autoridad sobre las mujeres y los niños. La lucha por los derechos de la mujer continua y en 1792 Mary Wollstonecraft publica la Vindicación de los Derechos de las mujeres, inspirándose en los postulados de la revolución francesa.

Más tarde el proceso de industrialización capitalista toma como modelo el prototipo de la mujer burguesa cuyo papel queda circunscrito a la maternidad y al de esposa. Bajo el dominio de la burguesía el liberalismo implantado en la mayor parte de Europa se inspira en el Código de Napoleón. En el sistema liberal las mujeres carecen de derechos políticos, ante la ley su situación es discriminatoria, no pueden actuar ante la justicia, ni disponer de sus bienes, ni establecer ningún tipo de contrato sin el permiso del marido.

El soporte femenino a las luchas antiesclavistas en EEUU y la polémica del sufragismo puso de manifiesto la actitud política dominante de utilizar a las mujeres como recurso pero no reconocer sus derechos. En respuesta a ello aparecen numerosas organizaciones exclusivamente femeninas. El sufragismo inglés fue el movimiento protagonizado por mujeres que alcanzó una mayor difusión pública. Iniciado en 1866 con el rechazo del parlamento a la petición de cinco mil firmas, no fue hasta 1918 con el final de la guerra que se reconoció el derecho a voto de las mujeres mayores de 30 años.

Con el empeoramiento de las condiciones de vida y la alta mortalidad que supone la implantación y extensión del capitalismo, surgen movimientos revolucionarios de transformación social en los que muchas mujeres toman conciencia y consideran inseparable la emancipación femenina de la lucha de la clase trabajadora. Una de sus figuras más emblemática es Emma Goldman, anarquista americana de origen lituano pionera en la lucha por la liberación de las mujeres. En España el feminismo influenció a anarquistas y socialistas. Este es el caso de Mujeres Libres, una agrupación de mujeres libertarias creada en 1936 dentro del anarcosindicalismo de la CNT con el objetivo de dar capacitación y reconocer los derechos sexuales de la mujer, así como la triple esclavitud a la que estaba sometida: “esclavitud de la ignorancia, esclavitud de mujer y esclavitud de productora”. Los programas de Mujeres Libres incidían en la toma de conciencia de la mujer de su propia lucha y en vencer el individualismo creando un sentimiento de comunidad como camino para la liberación femenina. Después de la segunda guerra mundial con la llegada de la sociedad de consumo aumentó el nivel de vida en el mundo occidental. Se generalizó la educación mixta, la difusión de los anticonceptivos permitió separar la reproducción de la sexualidad y benefició la planificación familiar. Al llegar la década de los sesenta asistimos al escenario de los movimientos contestatarios, estudiantiles, pacifistas, pro-derechos que cuestionan el autoritarismo, las guerras y promueven la alternativa de la libertad personal. A pesar de los numerosos avances alcanzados en igualdad de derechos políticos, trabajo cualificado y acceso a la universidad; muchas mujeres advierten que la sociedad sigue desatendiendo sus peticiones.


Emma Goldman is back!. Entrevista

Emma Goldman: Una mujer sumamente peligrosa (V.O.S.) Documental


Nace entonces en EEUU y a finales de los años sesenta el movimiento de liberación de la mujer. El nuevo movimiento considera que no son suficientes los avances legales para poner fin a la subordinación y la situación de vulnerabilidad de las mujeres y que su emancipación depende de un cambio de mentalidad ligado a la consideración social de la sexualidad, la maternidad y la familia. Por otra parte las reformas conseguidas como por ejemplo la ley del aborto marcan un descenso de las movilizaciones y un declive del movimiento en el inicio de los años ochenta. Es entonces que arranca una contracultura femenina que abarca desde las manifestaciones artísticas, la creación, la ciencia, las relaciones interpersonales y las formas de vida. Estamos ante un nuevo modelo de feminidad múltiple que tiene el propósito de desarrollar el potencial creativo de las mujeres en función de su contexto social, etnia, creencias religiosas… Aparecen los estudios feministas, el lenguaje no sexista, el concepto de género, la aportación del feminismo al ecologismo y pacifismo plenamente vinculados ambos al ideario feminista.

Tras más de 150 años el movimiento feminista y de emancipación de las mujeres se concreta como proyecto de construcción de un nuevo mundo y de una nueva forma de nombrarlo.

Sitesize, octubre 2014


REFERENCIAS

MUJERES LIBRES. EL ANARQUISMO Y LA LUCHA POR LA EMANCIPACIÓN DE LAS MUJERES Martha Ackelsberg