Conciencia de clase

/conciencia/
1. f. Propiedad del espíritu humano de reconocerse en sus atributos esenciales y en todas las modificaciones que en sí mismo experimenta.
2. f. Conocimiento interior del bien y del mal.
3. f. Conocimiento reflexivo de las cosas.
4. f. Actividad mental a la que solo puede tener acceso el propio sujeto.
5. f. Psicol. Acto psíquico por el que un sujeto se percibe a sí mismo en el mundo.
 /clase/
1. f. Orden o número de personas del mismo grado, calidad u oficio.
2. f. Orden en que, con arreglo a determinadas condiciones o calidades, se consideran comprendidas diferentes personas o cosas.
3. f. Conjunto de personas que pertenecen al mismo nivel social y que presentan cierta afinidad de costumbres, medios económicos, intereses, etc.

Aquí podríamos englobar varias cuestiones relacionadas con la conciencia de clase y el Estado. Las élites actuales tienen clara su postura como clase dominante, el resto de la sociedad por diversos motivos ha perdido esa perspectiva o la engloba bajo el neologismo de ‘multitud’. El concepto de masa estaba ligado a una ideología, la multitud no. Las viejas formas parecen repetirse pero sólo bajo el prisma de los que sí mantienen esa conciencia de clase, el poder (‘empleos’ formación/prácticas de 40 horas semanales aprox por 300 euros, emprendedores que dedican un alto número de horas por un sueldo irrisorio…), mientras rehusamos de utilizar viejos términos (totalmente loable y lógico ya que hay que redefinirlos sin perder su idea y fin). Bajo esta perspectiva, la multitud es más permeable y débil ante el capitalismo que la propia masa y el Estado, que lucha o ha de luchar contra él en beneficio de la sociedad que lo integra (Estado y masa ha de redefinirse -sin perder su objetivo- con el apoyo de otros conceptos como los antes definidos; libertad positiva o autonomía).

El término marxista conciencia de clase que tan arraigado estuvo desde inicios del s. XX en la sociedad, hasta el duro golpe producido por la brecha en la historia consecuencia entre otras cosas de las presidencias de Tatcher y Reagan, tuvo relevancia en términos de percepción de la colectividad en el mundo frente a la alienación que produce el sistema capitalista.

The Spirit of ’45 (Ken Loach – 2013)

Hoy día, muchos teóricos posmarxistas han optado por el término precariado, un concepto que surge ante la hipótesis de que tras esa brecha histórica donde comienzan a fraguarse las políticas noeliberales, las escisiones de clases se hacen más problemáticas. Un concepto que en términos políticos ha sido ineficaz. Si bien una escuela posmarxista auguraba esta escisión, otro tipo de escuelas que han repensado a Marx en la actualidad, teorizan en sentido contrario: cada vez las clases son más estructurales e identificables, lo que ha cambiado ha sido el fortalecimiento de la alienación.

Tsukiji (Allan Sekula – 2001)

Dentro de estas dos ramas de pensamiento se pueden hacer distinciones claras que incluso llegan a lo antagónico. Mientras que unos son proclives a la desestructuración de los conceptos marxistas clásicos para ser insertados en un marco posmoderno, otros conjeturan que hoy día, con la victoria del sistema capitalista de forma global, estos conceptos son cada vez más fuertes. El internacionalismo llega a ser criticado por uno con la premisa de un mundo donde la subjetividad es el funcional, mientras que para otros es el propio internacionalismo el baluarte funcional sobre todos los demás, logrado desde una perspectiva capitalista tras la caída del Muro de Berlín. Por otra parte, unos teorizan sobre cómo el concepto de proletario hoy día no tienen sentido alguno por los cambios producidos en los sistemas de producción, mientras que para otros la sociedad ha derivado hacia una proletización mayor a causa de un incremento del trabajo asalariado.

Si partimos de esta división dentro de la escuela del pensamiento marxista, la conciencia de clase estaría desestructurada y endeble por una parte, y fuerte y robusta por otra (reiterando en cómo el fortalecimiento de la alienación ha permitido la influencia de la primera perspectiva de pensamiento).

Acorazado Potemkin (S.Eisenstein – 1925)

El punto de inflexión parte de la principal característica del sistema capitalista en materia organizativa; la sociedad de clases. Hoy día que el actual sistema opera a escala mundial, la clase obrera se identificaría más claramente en unas zonas del mundo antes que en otras a causa de diversos factores. Antes la conciencia de clase operaba a nivel nacional, local, municipal, antes que cualquier internacionalismo hubiese vencido (a pesar de que el objetivo de esa conciencia debía darse globalmente previa victoria). Hoy que el internacionalismo capitalista ha sido el que se ha alzado con la victoria, la conciencia de clase ha sido deslocalizada en su perspectiva geográfica. Tanto en términos ideológicos, geográficos, como funcionales, la conciencia de clase en la actualidad se encuentra en crisis.

“Solo un movimiento organizado de los trabajadores puede desafiar la locura económica que amenaza el futuro en amplios sectores de la humanidad. Pero ese movimiento es imposible a menos que se desmonten varios mitos: que todos somos esencialmente de clase media; que la clase es un concepto anticuado; y que los problemas sociales son en realidad los fallos de un individuo.”

Owen Jones

conciencia de clase