Responsabilidad

1. f. Cualidad de responsable.
2. f. Deuda, obligación de reparar y satisfacer, por sí o por otra persona, a consecuencia de un delito, de una culpa o de otra causa legal.
3. f. Cargo u obligación moral que resulta para alguien del posible yerro en cosa o asunto determinado.
4. f. Der. Capacidad existente en todo sujeto activo de derecho para reconocer y aceptar las consecuencias de un hecho realizado libremente.


Algunas de las definiciones de responsabilidad evocan una carga o una culpa. Ninguna habla de la responsabilidad como una virtud de reciprocidad, de reconocimiento de la dependencia. Hay una diferencia entre hacer las cosas por mera obligación o por sentido de la responsabilidad. Como decía David Hume utilizando otros términos «se actúa por deber y no por inclinación cuando se carece del motivo que hacía falta». Hay un tipo de motivación que nos obliga a actuar y acatar normas y obligaciones más allá del instrumentalismo egoísta o del miedo al castigo: el cuidado de niños, enfermos, discapacitados y ancianos, la participación en un equipo deportivo, los grupos de amigos, los núcleos de activismo político, una unidad armada o el socorro de un accidentado. En estos contextos lo que mueve a los individuos es el reconocimiento de la codependencia entre personas. Que l@s demás sean responsables de mí y yo de l@s demás implica que nos cuidemos l@s un@s a l@s otr@s.

Si hipotéticamente en una sociedad sólo operasen los mecanismos del mercado y del Estado, ésta estaría conformada por seres humanos irresponsables, meros cumplidores de normas por una mezcla de miedo al castigo y ambición egoísta. Pero por injustas y desiguales que sean, todas las sociedades humanas, incluida la capitalista, precisan de algún sustrato moral de reciprocidad, justicia, confianza, igualdad, empatía, compromiso y noción del bien común. La teoría liberal relega ésto a un segundo plano. Decía Adam Smith que «no esperamos que la cena llegue por la benevolencia del carnicero». a lo que el filósofo Alasdair MacIntyre responde con un contraejemplo: «Del mismo modo que el carnicero actúa de acuerdo a su propio interés, así lo hacen sus clientes. Pero si un cliente habitual entrara en la carnicería, se diera cuenta de que el carnicero está sufriendo un ataque al corazón y sólo dijera -¡Huy!, según veo hoy no está en condiciones de venderme carne- y se dirigiera a continuación a la carnicería de enfrente, evidentemente esto dañaría completamente toda la relación del cliente con el carnicero, también la relación económica, aunque no haya hecho nada contrario a las reglas del mercado.[…]las relaciones de mercado sólo pueden mantenerse si se hayan insertas en cierto tipo de relaciones no mercantiles, en relaciones de reciprocidad no calculada» . «No existe ningún tipo de norma, ni prohibiciones inviolables ni prescripciones que puedan orientar la acción por si mismas. Saber comportarse virtuosamente implica siempre algo más que el mero cumplimiento de las normas»


REFERENCIAS

ANIMALES RACIONALES Y DEPENDIENTES Alasdair Macintyre
LA ECONOMÍA DEL DON Marcel Mauss
EL GOBIERNO DE LOS BIENES COMUNES Elinor Ostrom
LA GRAN TRANSFORMACIÓN Karl Polanyi
SOCIOFOBIA César Rendueles


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